Los pocos habitantes de Puçol que a las 6:00 de la mañana vieron emprender a dos atletas dirección al monte Picaio , no imaginaban el proyecto que en esos momentos se estaba abordando, el 1º record del GR-10 XTREM.
La gélida mañana del 20 de diciembre no congeló las ganas de afrontar el nuevo reto , atravesar toda la provincia valenciana desde la costa (Puçol), hasta el último pueblo valenciano del interior (Andilla) , siguiendo las señales del GR-10. Un duro trayecto de 92 km atravesando las más bellas cordilleras montañosas del interior valenciano , con un desnivel acumulativo en subida de 3.800 m y 2.900 en bajada.
Con un objetivo en mente solo apto para pocos, realizar en 12h un recorrido que a priori nadie concebiría realizar en menos de dos jornadas. Estaba naciendo la nueva c
lásica ultra de la Comunidad Valenciana, próximo referente para el ultra-fondo valenciano.

La noche nos envolvía en su oscuridad mientras dejábamos atrás los últimos reflejos del famoso casino MontePicayo, tal oscuridad dificultaba el avance entre sinuosas sendas, tras coronar el coll de la lluna plena llegamos a les Penyes de Guaita, donde en los años 20 se realizó la primera escalada en la C. Valenciana, a
trás nuestra el enorme entramado de luces que se apodera de toda la costa. Con un silencio ensordecedor avanzamos entre escarpados senderos mientras atravesamos Segart (KM 15) en búsqueda de una luminosidad que nos niega la débil luna, pero con un cielo estrellado que augura un día soleado.

Entramos de pleno en la sierra Calderona pulmón por excelencia de los valencianos, mientras ganamos desnivel por la canal del Ga
rbí, de exigencia técnica y espectacularidad. Tras un largo descenso llegamos a Serra (KM 24) ,sin perder tiempo seguimos adentrándonos por los atractivos parajes de la Calderona ,con continuas evidencias del último periodo lluvioso, desde serpenteantes sendas desembocamos en una larga pista por la que observamos la constante lucha del medio natural por reforestar la injustificable acción del hombre.

Desde lejos divisamos como nos aproximamos a nuestro próximo objetivo Gátova (KM 44) punto que divide las tupidas montañas del parque con lomas repletas de cultivos de secano, muchos de ellos abandonados. Terreno donde la orientación se hace difícil por la falta de señalización y en la que el sol no encuentra cobijo donde jugar al escondite, advirtiendo seriamente de su presencia.

